SONOTERAPIA – Inmersión vibratoria o “Baño de Gong”

el gong como sonido terapéutico sanador

SONOTERAPIA

Se ha evidenciado que la música con sus componentes fundamentales como la estructura, el ritmo, melodía… tienen incidencia en la actividad eléctrica cerebral. Dependiendo de los sonidos musicales, se puede influir benéficamente a nivel del funcionamiento del cerebro tanto en los procesos cognitivos como en la regulación de las funciones vegetativas del organismo.

Desde la antiguedad, el sonido como terapia se ha basado en diferentes técnicas como el “masaje” sonoro o vibracional, los cantos armónicos, o sonidos de crótalos, campanas, gongs, diapasones, asimismo sonido vocal como los mantras y Ragas.

Los primeros “musicoterapeutas” vienen a ser los chamanes o médicos tribales, quienes con sus sonidos y cánticos, salmodias, susurros y estructuras rítmicas repetitivas inducían estados de conciencia a nivel individual o colectivo con fines medicinales catárticos o religiosos.

Se tiene evidencia del uso ritual y medicinal de los sonidos en casi todas las grandes culturas de la antigüedad. Los griegos y los egipcios utilizaron la música para inducir efectos psicológicos utilizando diferentes escalas y modos musicales, asimismo, culturas como la india, china o japonesa, reconocen la sincronía de sus estructuras musicales con diversas actividades y estados de ánimo. Con base en estas tradiciones, se ha sistematizado el estudio y aplicación de la música y se ha reconocido a la sonoterapia como una concreta fuente terapéutica.

La utilización del sonido como terapia está basada en el principio de resonancia, por el cual una vibración más intensa y armónica contagia a otra más débil o disonante. La vibración del sonido emitida por un cuerpo u objeto viaja a través del espacio y tiene la capacidad de provocar una vibración similar en otro cuerpo u objeto. Un sonido armónico actúa provocando un “ordenamiento” armónico de la misma naturaleza, por ejemplo los sonidos emitidos por un cuenco pueden activar las ondas cerebrales que a su vez organizan equilibran y armonizan las corrientes nerviosas a través del cuerpo, mejorando tejidos y órganos.

LA INMERSIÓN EN EL GONG O “BAÑO DE GONG”

el gong sonido terapéutico

El Gong es muy popular en China, de donde es originario y considerado sagrado, se utiliza desde hace miles de años como instrumento ritual y también para la sanación. Su sonido atraviesa los cuerpos sólidos como una potente onda vibratoria, está compuesto de tonos resonantes y multitonos que parecieran sumergirse en un campo oceánico de sonido casi etérico.

El sonido del gong se caracteriza por su profundidad vibratoria que resuena en cada célula de nuestro cuerpo, actúa como un estimulante para sostener o recuperar un estado de armonía integral, desde una vibración esencial primaria, casi trascendental, que pone en contacto al que la escucha con la esencia, desde de la que todo se origina.

Sumergirse en un “baño de Gong” lleva a la curación del cuerpo físico, equilibrio del campo emocional y ordenamiento de la mente, a partir de un estado de profunda relajación y apertura mental, para la liberación de pensamientos y sentimientos que bloquean la libertad de vivir.

Sumergirse en el océano del Gong es como bañarse o purificarse en las ondas de un sonido vibrante y regenerador, que cura el estrés y la tensión, elevando la vibración mental, energética y física para confrontar los problemas cotidianos de manera poderosa, acelerando los procesos de curación.

El sonido del gong propicia la relajación y una apertura a un estado meditativo. Es conveniente que una inmersión en su sonido sea guiada por un experto, que además conozca otras técnicas que se integren de manera sincrónica como ejercicios respiratorios y posturas de yoga, lo que potenciará sus efectos.

No obstante en su manera más simple, el sólo sonido del gong es reparador y sólo se requiere una atenta escucha, una apertura a la experiencia dejando de un lado los condicionamientos y miedos, por lo que sus beneficios están al alcance de todos, incluso aquellos que nunca han practicado Yoga u otras disciplinas que induzcan estados introspectivos.

BENEFICIOS DE UNA INMERSIÓN PURIFICADORA EN EL GONG

Induce a un estado instantáneo de meditación que calma el diálogo interno de la mente y el estrés.
Despierta a un estado de conciencia propio de la curación y la transformación.
Relaja de inmediato y alivia la tensión emocional, eliminando bloqueos energéticos.
Equilibra el sistema nervioso central.
Estimula el sistema circulatorio y glandular.

Fotos: Eduardo Soto

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